La Bakin´ Blues Band ofreció un concierto en la Casa
La Bakin Blues Band de Santiago de Compostela, que estará en Madrid toda la semana, ofreció hoy en la delegación de la Xunta en Madrid un concierto para difundir en el Foro su amplio repertorio en el que además de recoger las influencias de la música afroamericana, jazz, country, funky y soul, adaptan también a su estilo temas tradicionales del folk galaico. La banda la integran cinco experimentados músicos, Javier Turnes, voz y guitarra; David “Tato”, guitarra; David Prieto, bajo y voz; Alejandro Casquero, piano; y Pablo Bárez, batería.
En la presentación del acto, el coordinador de actividades de la Casa, Ramón Jiménez explicó que la Bakin Blues Band comenzó su andadura en el año 2008, y está integrada por “músicos gallegos de reputado prestigio –profesores algunos de ellos de las Escuelas de Jazz y Blues de Santiago de Compostela y Madrid- con una larga tradición en la interpretación de música negra e importante presencia en diversas formaciones del panorama musical desde principios de los noventa”. También que la Banda ha ofrecido conciertos ininterrumpidamente tanto en los circuitos institucionales como en locales privados, desde las salas de Compostela a las del resto de Galicia y Portugal; participado además en Festivales de Blues como el de Hondarribia, en el País Vasco, o el “BluesnoSil”, en Ourense. Además han compartido escenario con prestigiosos artistas, como Marcos Coll o Tonky de la Peña, ampliándose por otra parte la formación del inicial cuarteto al septeto que ha llegado a ser, adaptándose el número de miembros según las circunstancias.
La banda se caracteriza especialmente por la potencia de sus directos y vive un año musical muy efervescente, ya que en esta gira presentan, lo largo de la A-6: “Jumpin’ in a deep blue sea”, lanzándose al mar profundo pues la banda nació a caballo entre Santiago y Finisterre, el punto más cercano a las Américas.
Para Javier Turnes, “quizá no fuese desacertada una analogía entre la A6 que conecta Galicia y Madrid y la Interestatal 55 que une New Orleans con Chicago. El blues arcaico, rural y aguerrido del sur, y el blues eléctrico y brillante de la ciudad. Una analogía probable que muchos de los músicos gallegos han hecho; ese camino hacia la capital, con su blues a cuestas y seguramente se hayan sentido como aquellos viejos bluesman que partían de provincias hacia la gran ciudad, al otro lado del Atlántico”.